| En la actualidad existen tres posibilidades de iluminación de una piscina.
1.- Iluminación por focos subacuáticos. Es el sistema utilizado desde siempre. Mediante lámparas halógenas o incandescentes de potencia variada 100 a 300W y a 12 voltios, que van alojadas en un nicho incrustado en el vaso, proyectan gran cantidad de luz en la piscina. Este sistema requiere la previsión de estos nichos en la construcción. Actualmente existen focos extraplanos que pueden ser añadidos con la piscina vacía sin necesidad de nicho. La duración de vida media de estas lámparas es 1.000 horas. Debido al calor que desprenden deben de trabajar siempre bajo el agua, sino podríamos quemarlas.
3.- Iluminación por lámparas de leds. Es lo más reciente en el mercado. Son focos subacuáticos, de menor consumo (hasta 5 veces menos), de mayor duración 100.000 horas, permiten por mando a distancia cambiar el color de de la luz. También presentan como ventaja que pueden ser alojadas en los mismos nichos que las lámparas tradicionales. No desprenden calor. El coste de estas lámparas es superior a las tradicionales descritas en el primer apartado. |
2.- Iluminación por fibra óptica.- Este sistema requiere ser instalado durante la construcción de la piscina. Presenta como ventaja que la lámpara no esta nunca en contacto con el agua, es más se encuentra alojada a cierta distancia del agua. La luz es transmitida o proyectada mediante conducciones de fibra óptica. Podemos hacer que varié de color aplicando filtros de colores en el proyector. También podemos aprovechar la fibra óptica para iluminar perimetralmente la piscina dando un aspecto más original. Este sistema presenta como desventaja un elevado precio si queremos tener una iluminación potente.